Has revisado el espacio, preparado el material y recogido los formularios de consentimiento. Ahora tienes delante a veinte jóvenes: unos con ganas, otros nerviosos, otros no muy seguros de querer estar allí. Los próximos cinco minutos (cómo expliques las reglas) marcarán toda la sesión. Y en algún momento algo saldrá mal: una rodilla raspada, una discusión por un punto. Esta lección aborda ambos momentos.
01Comunicar las reglas como forma de inclusión
El currículo de I-PLAY plantea una pregunta potente: ¿por qué la comunicación de las reglas es en sí misma una forma de inclusión, y qué ocurre cuando falla? Cuando una explicación es larga, rápida y puramente verbal, excluye silenciosamente a algunas personas: a quienes no comparten el idioma, a quienes tienen una discapacidad auditiva o intelectual y a quienes simplemente sienten ansiedad. Una buena explicación garantiza que todo el mundo empiece el juego con la misma comprensión.
02Seis principios para una explicación accesible
- 1Muestra, no te limites a contar. Haz una demostración del juego con algunas personas voluntarias. El Kit de Herramientas Digital recomienda sustituir las explicaciones verbales largas por la demostración física.
- 2Sé breve. Explica solo lo necesario para empezar. Añade detalles a medida que avanza el juego.
- 3Usa unas pocas órdenes básicas. Acordad señales sencillas como «stop», «ya», «cambio» y «¡muy bien!» y, en grupos multilingües, apréndelas en los idiomas de las personas participantes antes de la sesión.
- 4Usa apoyos visuales. Señaliza las zonas con colores o conos y utiliza tarjetas de reglas con iconos o versiones de las reglas en lenguaje claro.
- 5Comprueba la comprensión sin examinar. Haz una ronda de prueba breve en lugar de preguntar «¿Lo ha entendido todo el mundo?»
- 6Acordad señales para detener el juego. Un silbato, una mano levantada o una palmada que signifique «¡quietos!» es imprescindible para la seguridad y para señalar con calma las infracciones de las reglas.
Recuerda explicar qué reglas has adaptado y por qué. Así las personas participantes ven las adaptaciones como parte del juego, no como favores a determinadas personas.
03Responder ante lesiones leves
La mayoría de los incidentes en los juegos tradicionales son leves: rozaduras, golpes, torceduras de tobillo, un dedo golpeado por una piedra o una pelota. Tu respuesta debe ser tranquila y coherente:
- 1Detén el juego con la señal acordada, para que nadie más se haga daño.
- 2Atiende a la persona con calma y pregúntale qué ha pasado y dónde le duele. No muevas a nadie que pueda tener una lesión grave.
- 3Presta primeros auxilios básicos dentro de tus competencias, utilizando el botiquín. Si no tienes formación, llama a alguien que la tenga.
- 4Llama a los servicios de emergencia si hay cualquier duda sobre una lesión grave.
- 5Informa a la familia o a los tutores legales en el caso de menores, y a la persona acompañante cuando corresponda.
- 6Registra y revisa. Anota lo ocurrido y adapta el espacio, el material o las reglas para evitar que vuelva a suceder.
04Responder ante los conflictos
Las discusiones son una parte normal del juego, sobre todo en los juegos con reglas flexibles. Si se gestionan bien, son una oportunidad de aprendizaje. El Kit de Herramientas Digital propone:
- Detén el juego con calma en lugar de gritar por encima del ruido.
- Vuelve a las normas de convivencia acordadas: «¿Qué acordamos al principio?»
- Practica la escucha activa: deja que cada parte se explique brevemente, sin interrumpir, y repite lo que has oído.
- Restablece los límites de forma neutral: no tomes partido; céntrate en el comportamiento y en la regla, no en la persona.
- Sé flexible: si es el propio juego el que provoca el conflicto, adáptalo o cambia a una actividad de reserva.
Algunas situaciones requieren algo más que restablecer los límites. El lenguaje discriminatorio (por ejemplo, comentarios que relacionan el rendimiento con el género, el origen o la discapacidad) debe interrumpirse siempre, con calma y claridad, recordando la norma del grupo. Así es la tolerancia cero en la práctica.
- ✓La forma en que explicas las reglas es en sí misma una decisión de inclusión; la demostración, las instrucciones breves y los apoyos visuales ayudan a que todo el mundo empiece en igualdad de condiciones.
- ✓Acordad señales de parada claras y unas pocas órdenes básicas, a ser posible en los idiomas de las personas participantes.
- ✓Ante lesiones leves: detén el juego, atiende, trata dentro de tus competencias, deriva si hay dudas, informa, registra y revisa.
- ✓Ante conflictos: detén el juego, vuelve a las normas de convivencia, escucha activamente, restablece los límites de forma neutral y adapta si es necesario; y no dejes pasar nunca el lenguaje discriminatorio.
- 1Piensa en la última vez que explicaste un juego. ¿Quién podría no haberlo entendido del todo, y cómo lo sabrías?