Piensa en un juego de tu infancia que nadie te enseñó con un libro. Alguien mayor te lo mostró, lo imitaste, discutiste sobre las reglas y un día fuiste tú quien se lo enseñó a alguien más pequeño. Esa cadena de personas –y no un reglamento– es lo que hace que un juego sea «tradicional». En esta lección vemos qué significa realmente esa palabra, quién lo decide y por qué es importante para la forma en que presentas los juegos a tu grupo.
01Artefactos culturales vivos
El Currículo Formativo de I-PLAY describe los deportes y juegos tradicionales (DJT) como artefactos culturales vivos: prácticas que guardan la memoria de las comunidades, marcan el ritmo de las estaciones y las celebraciones y transmiten valores de una generación a otra. No son piezas de museo. Cambian al viajar, se adaptan a nuevos lugares y a nuevas personas jugadoras, y solo siguen vivos mientras la gente siga jugándolos.
Tres rasgos nos ayudan a reconocerlos:
- Transmisión: se transmiten sobre todo jugando juntos y de boca en boca, más que mediante reglas escritas o un entrenamiento oficial.
- Raíces en la vida comunitaria: muchos nacieron del trabajo, las fiestas, las estaciones o los espacios cotidianos: el corral, la plaza del pueblo, el patio, la calle.
- Flexibilidad: las reglas varían de un pueblo a otro y las negocian quienes juegan. Rara vez existe una única versión «correcta».
02Juegos tradicionales y deporte convencional
A primera vista, los juegos tradicionales y los deportes competitivos convencionales pueden parecerse: ambos implican reglas, habilidad y, a menudo, un ganador. Las diferencias están en los valores, la estructura y la accesibilidad:
| Juegos tradicionales | Deporte competitivo convencional | |
|---|---|---|
| Valores | Participación, vínculo, memoria compartida | Rendimiento, resultados, clasificación |
| Estructura | Reglas flexibles, negociadas a nivel local | Reglas estandarizadas, organismos oficiales |
| Accesibilidad | Materiales sencillos, locales y de bajo coste; no hace falta afiliarse | A menudo material especializado, cuotas y afiliación a un club |
Por eso el currículo considera los juegos tradicionales especialmente adecuados para los colectivos que el deporte organizado ha dejado fuera con frecuencia: no requieren material especializado, ni formación previa, ni vinculación con ninguna institución.
03Un ejemplo: el herri kirolak en el País Vasco
En el País Vasco, los deportes rurales y los juegos populares se conocen como herri kirolak. Nacieron del trabajo y las fiestas del caserío (baserri) y convirtieron las tareas cotidianas y las actividades de temporada en competiciones amistosas que unían a las comunidades. Hoy están regulados oficialmente: el Decreto 137/2016 del Gobierno Vasco reconoce 18 modalidades.
Una de ellas es Lokotxak, una carrera de relevos en la que se recogen mazorcas de maíz. Es uno de los cuatro juegos españoles de I-PLAY y demuestra algo importante: un juego puede ser profundamente local y estar reconocido oficialmente y, aun así, resultar fácil de llevar a un club juvenil o al patio de un centro educativo. Sus valores –habilidad, resistencia y participación colectiva– son tan relevantes hoy para un grupo mixto de adolescentes como lo eran en un pueblo rural.
Los demás juegos de I-PLAY cuentan historias parecidas. La Rana (lanzamiento a la rana) se juega con distintos nombres en España, Francia y América Latina: un ejemplo concreto de cómo los juegos viajan entre culturas. Aşık çıkarma (las tabas), de Turquía, pertenece a una de las familias de juegos más antiguas de la historia de la humanidad. Gra w klasy (la rayuela) y Skakanka (la comba), de Polonia, existen de alguna forma en casi todas las culturas.
04¿Quién decide qué es «tradicional»?
Esta es una de las preguntas guía del Módulo 1, y no tiene una única respuesta. A veces deciden las instituciones, como en el caso del decreto vasco. Más a menudo, deciden las comunidades, simplemente porque siguen jugando. Como educador o educadora, la pregunta útil no es «¿Es este juego lo bastante tradicional?», sino «¿De quién es este juego y cómo lo presento con respeto?». Evita convertir un juego en un espectáculo o un desfile de disfraces: explica de dónde viene, quién lo juega y qué significa para esas personas, e invita a las personas participantes a aportar sus propios juegos a la conversación.
05SABER – HACER – APLICAR
El currículo organiza cada módulo en torno a tres niveles de aprendizaje. En el Módulo 1 son los siguientes:
- SABER: el contexto cultural, las raíces históricas y el impacto social del juego que presentas.
- HACER: participar en dinámicas para romper el hielo, ejercicios de mapeo cultural y breves presentaciones que muestren cómo han evolucionado los juegos patrimoniales.
- APLICAR: explicar el valor cultural de los juegos tradicionales a públicos locales diversos de forma que despierte interés y curiosidad.
- ✓Los juegos tradicionales son artefactos culturales vivos que se transmiten sobre todo a través del juego y la memoria, más que mediante reglas escritas.
- ✓Se diferencian del deporte convencional en sus valores (participación por encima del rendimiento), su estructura (reglas flexibles) y su accesibilidad (bajo coste, sin necesidad de afiliación).
- ✓El herri kirolak, como Lokotxak, muestra cómo una tradición local puede estar reconocida oficialmente y, a la vez, ser fácil de usar en el trabajo con juventud.
- ✓Presenta los juegos respetando su origen e invita a las personas participantes a compartir sus propias tradiciones.
- 1¿Qué juego de tu propia infancia presentarías a tu grupo y qué historia contarías sobre él?
- 2¿Cómo podrías presentar un juego de otra cultura sin reducirlo a un espectáculo?